Pese a la disminución de los temporales, Aguas Décima mantiene su operativo de emergencia desplegado para mitigar los problemas que la intrusión de aguas lluvia provocó en el sistema de alcantarillado de la ciudad, y cuyos efectos pueden prolongarse incluso varios días después de terminado el frente de mal tiempo.

El jefe del departamento de Clientes, Pablo Márquez, explicó que la compañía ha limpiado y sanitizado de forma preventiva más de 4,5 kilómetros de áreas cercanas a redes sobre y bajo superficie, y mantiene la vigilancia permanente sobre 19 puntos críticos donde existe sospecha de intrusión irregular de aguas lluvia al alcantarillado con riesgo de saturación y rebose.

El ingreso irregular de aguas distintas a las servidas en el sistema de alcantarillado puede generar la saturación de la red y, en aquellos casos más complejos, puede provocar reboses en el espacio público no sólo durante, sino también en los días sucesivos.

"Estas acciones tienen un carácter preventivo pero también paliativo, aun cuando en general nuestra red sanitaria resiste bien las emergencias climáticas", indicó Márquez.

"Sin embargo -añadió- factores exógenos como las conexiones ilegales, la apertura irresponsable de cámaras, la deficitaria respuesta hidráulica de los sistemas de aguas lluvia en grandes edificaciones, sectores y loteos, podrían estar aumentando geométricamente la inyección de aguas lluvias al sistema de aguas servidas, y eso representa un riesgo que tenemos que conversar, revisar y abordar en lo sucesivo con los organismos competentes".

El jefe de Clientes de Aguas Décima agradeció a los dirigentes vecinales de Valdivia "que este año nos colaboraron activamente en detectar de forma temprana factores exógenos de riesgo. En tal sentido, la colaboración ciudadana es fundamental a la hora de prevenir emergencias en el alcantarillado en periodos de lluvias fuertes".